ALTERNATIVAS NATURALES AL AZÚCAR

Los efectos del abuso del azúcar blanco (o refinado), van mucho más allá de lo que se venía pensando hace algunos años. No sólo el sobrepeso, la caries, la diabetes… Cada vez surgen más voces críticas acerca del predominio de esta sustancia en prácticamente todos los productos procesados que encontramos en las estanterías de los supermercados.


Se habla de su abuso en la infancia, de cómo premiamos a los niños con dulces y su estrecha relación con la hiperactividad, el mal comportamiento y la agresividad e irritabilidad precoz.


De cómo inconscientemente creamos una relación positiva ligada al dulce (un sentimiento que va más allá del alimento), y que nos acompañará a lo largo de nuestra vida, convirtiéndose en algunos casos en dependencia.


Sus efectos se han comprado con una droga, por su directa relación en la obtención rápida de energía, por la respuesta brusca que causa en el organismo, por su relación en el cerebro (que, recordemos, demanda exclusivamente de glucosa), segregando endorfinas y promoviendo una sensación de bienestar.




  • Su abuso, es la principal causa de diabetes, al crear importantes desequilibrios glucémicos.

  • El azúcar refinado, se almacena rápidamente en forma de grasa, sin aportar ningún otro valor nutricional. Provocando sobrepeso fácilmente.

  • Afecta directamente a la flora de nuestro tubo digestivo, desequilibrándola. Altera su PH.

  • Acidifica también el PH sanguíneo, lo que tiene una relación con la descalcificación ósea y la aparición de distintos tipos de cáncer.

  • Favorece el aumento del colesterol y los triglicéridos, por lo que en personas con una alimentación desequilibrada o genéticamente predispuestas.

¿De qué otras opciones disponemos?


Azúcares naturales




  • Azúcar moreno o panela: El azúcar puro, antes de ser despojado de todas sus virtudes (y su sabor) al convertirlo en azúcar blanco. Su color es marrón y su pureza viene dada por su color y textura. No es un azúcar suelto, sino denso y algo pegajoso por la cantidad de melaza. Es un azúcar rico en vitaminas del grupo B, A, C, D y E. y minerales como fósforo, calcio, hierro, magnesio, manganeso, zinc y cobre. Aporta energía, regula el sistema inmunitario. Con menor índice glucémico y menos calorías.



  • Melaza o miel de caña: La melaza pura extraída de la caña de azúcar. De aspecto similar a la miel, pero más oscura y de sabor más acaramelado. Rica en hierro, fósforo, zinc y cobre, minerales muy ligados a la caída del cabello o a la anemia. Laxante suave, por lo que regula el tránsito. Buen aporte de calcio y magnesio para nuestros huesos y articulaciones.



  • Melaza de arroz: resultante de la fermentación de los granos de arroz integral. Es apta para dietas de pérdida de peso, pues sólo tiene un tercio de calorías comparándolo con el azúcar refinado. Es rico en calcio y magnesio. Su sabor es suave y su textura cremosa.



  • Miel: Con propiedades antiobióticas y antiiflamatorias, suavizantes de las mucosas, antitusivo, laxante suave, y dependiendo de la variedad de miel, podemos encontrar interesantes cantidades de vitaminas y minerales.



  • Sirope de ágave: savia extraída de la esta misma planta, semejante al aloe vera. Compuesto principalmente por fructosa, por lo que su índice glucémico es menor que el del azúcar blanco. Rico en mucílagos que ayudan a suavizar las digestiones y a prevenir el estreñimiento.



  • Azúcar de coco: alimento de bajo índice glucémico y delicioso sabor. Apto para diabéticos, deportistas y en dietas de pérdida de peso. Es rico en potasio, magnesio, zinc y hierro, y es una fuente natural de vitaminas B1, B2, B3, B6 y C. También contiene 16 de los 20 aminoácidos esenciales. El que se encuentra con mayor cantidad es la glutamina. Este aminoácido nos permite mantener un equilibrio ácido/alcalino en nuestro cuerpo y nos ayuda a controlar los impulsos de ingerir alimentos dulces.



  • Azúcar de Palmyra: es el jugo evaporado de la fruta Palmyria (Nungu), que tiene su origen en la India. Es excepcionalmente rica en vitaminas del grupo B (y el único azúcar rico en vitamina B12). Contiene además, cantidades muy importantes de hierro hierro, potasio, magnesio y otros minerales esenciales. Su índice glucémico está por debajo de 25, por eso, se recomienda su uso en diabéticos o en dietas de pérdida de peso. Su uso tras las comidas, mejora la digestión y alivia el estreñimiento ocasional.

Edulcorantes naturales




  • Stevia: edulcorante natural extraído de la planta estevia (stevia). Si tomamos la hoja entera (en infusión o polvo), nos aprovecharemos del resto de sus virtudes terapéuticas, como excelente modulador de la glucemia postpandrial, digestivo y también útil en casos de hipertensión arterial. El edulcorante procedente de esta planta (glucósido de esteviol), es un polialcohol natural cuyo poder endulzante es similar a endulzantes artificiales con tan mala reputación como la sacarina o el aspartamo. Admide su uso en la cocina, pues soporta el calor sin perder poder endulzante y es acalórico, es decir, aporta cero calorías.



  • Azúcar de abedul: de aspecto y poder endulzante prácticamente igual al azúcar común. También admite calor, por lo que podemos usarlo para recetas y no pierde dulzor ni cambia su sabor. Con propiedades reguladoras de la glucemia, remineraliza el esmalte dental y los huesos, alcaliza el metabolismo y es prácticamente acalórico.

Existen más opciones saludables de siropes vegetales y endulzantes (sirope de flor de coco, melaza de cebada, sirope de arce, etc). Estas son las más conocidas.


Si bien en la alimentación diaria es complicado huir de los añadidos industriales de azúcar refinado, podemos comenzar con un pequeño paso para mejorar nuestra salud, convirtiendo en un hábito endulzar nuestro café, infusión, nuestras recetas y batidos con opciones de este estilo y renunciar al azúcar blanco cuyos efectos a largo plazo son ampliamente conocidos.

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