Apnea del sueño

Apnea del sueño

Apnea del sueño

El síndrome de apnea del sueño es una afección común en la población. Basándose en estudios relativamente antiguos, se considera que alrededor del 4% de los hombres de mediana edad y el 2% de las mujeres la padecen.

Con la mejora de las técnicas de medición, la frecuencia de este trastorno en la población tiende a aumentar. Los factores que predisponen al desarrollo de la apnea del sueño son la obesidad, la edad, el sexo masculino y la forma de la garganta y la mandíbula (retrognatia).

Beber alcohol por la noche y acostarse de espaldas también puede favorecer la apnea. La apnea del sueño también puede producirse en los niños: a diferencia de los adultos, en este grupo de edad se debe principalmente a amígdalas agrandadas y vegetaciones.

Somnolencia diurna

Cuando la apnea nocturna es frecuente, se produce una alteración de la calidad del sueño (a menudo inadvertida por el durmiente), lo que provoca somnolencia diurna. Esta somnolencia se asocia a un mayor riesgo de accidentes de tráfico y a un deterioro de la calidad de vida social y profesional. El alto nivel de estrés asociado a la asfixia nocturna repetida también puede ser responsable de un mayor riesgo de hipertensión arterial y, en consecuencia, de enfermedades cardio y cerebrovasculares.

Definiciones de la apnea del sueño

La apnea del sueño se define como la interrupción de la respiración durante al menos 10 segundos durante el sueño. La hipopnea se define como una disminución de la amplitud de la respiración asociada a un descenso de los niveles de oxígeno (desaturación) o a un breve despertar.

El número de apneas e hipopneas por hora de sueño es el «índice de apnea e hipopnea» o «IAH», que se utiliza para definir la gravedad del trastorno respiratorio nocturno. El término «síndrome de apnea del sueño» se utiliza cuando no sólo hay un número anormal de apneas-hipopneas, sino también cuando hay consecuencias diurnas de este trastorno (somnolencia, problemas de concentración, etc.).

Tratamiento de la apnea del sueño

El tratamiento de la apnea del sueño depende de la gravedad del trastorno, de su impacto en el sueño y el estado de alerta, y de su impacto en el sistema cardiovascular. Siempre se recomiendan medidas conservadoras (como pérdida de peso, abstinencia de alcohol o pastillas para dormir por la noche).

En algunos casos, la apnea sólo se produce cuando el paciente duerme boca arriba. En estos casos, se puede utilizar un tratamiento posicional (utilizando un chaleco especialmente diseñado para evitar que se duerma de espaldas).

Las prótesis de avance mandibular (una doble bandeja dental que se lleva durante la noche y permite que la mandíbula se mueva hacia delante durante el sueño) pueden ser un tratamiento interesante, especialmente para los síndromes de apnea moderada.

En los casos más graves, el tratamiento de referencia es la presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP). Se trata de un dispositivo que permite insuflar aire en las vías respiratorias a una determinada presión, mediante una máscara que cubre la nariz o la nariz y la boca. Esta presión contrarresta el cierre de las vías respiratorias que provoca la apnea, y es el tratamiento más eficaz para el síndrome de apnea del sueño.

Para algunos pacientes que padecen una apnea del sueño grave que no puede controlarse con tratamientos de primera línea como la CPAP o la órtesis de avance mandibular, el CHUV puede proponer la implantación de un «estimulador del nervio hipogloso».

Se trata de un estimulador que consiste en una pila (como un marcapasos) colocada bajo la piel, por debajo de la clavícula. Este estimulador está conectado a una sonda que se coloca en el cuello, alrededor del nervio hipogloso, y activa los músculos «dilatadores de la faringe».

Estos músculos abren la garganta con cada inhalación y evitan que se cierre durante el sueño. La estimulación se coordina con la respiración mediante una sonda sensible colocada entre dos costillas del tórax y conectada al estimulador.

La operación se realiza bajo anestesia general y requiere tres incisiones de pocos centímetros en el tórax y el cuello. A los pacientes candidatos a esta terapia se les deben realizar varios exámenes, incluida la endoscopia bajo anestesia, para determinar si tienen posibilidades de responder a este tratamiento.

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Vídeo sobre la Apnea del sueño

Vídeo sobre la Apnea del sueño, del canal:

Hospital Clínic de Barcelona