¿Cómo dormir bien fuera de casa?

¿No puede dormir bien fuera de casa? Si estas ocasiones se producen con frecuencia debido a su trabajo o estudios, el insomnio puede convertirse rápidamente en algo abrumador. Es importante tratarlos.

¿Por qué no puedo dormir bien fuera de casa?

No siempre es fácil adaptarse a diferentes entornos. Nuestro cerebro se siente más cómodo en lo que conoce, necesita puntos de referencia, hábitos. Por lo tanto, es importante poder crearlos en cada uno de los lugares en los que se duerme. De este modo, tu cerebro puede vincularse a algo familiar y sentirse más tranquilo.

Esta fue la dificultad que encontró una de nuestras clientas, Luisa. Su experiencia seguramente te será muy útil para aplicarla a tu propio caso.

Luisa pasa la semana en el internado y vuelve a casa todos los fines de semana. Tiene una rutina diferente y no puede dormir bien en el internado. Vino a pedirnos consejo:

«No tengo la misma rutina en casa y en el internado, ¿cómo puedo adaptar tus consejos?

Cuando estoy en casa, antes de irme a dormir, veo la televisión o mi teléfono y paso tiempo con mis padres.

En el internado, hago los deberes, me lavo los dientes antes o después, me voy a la cama y miro el teléfono un rato. Luego intento dormirme pero es difícil, me vienen a la cabeza pensamientos y emociones negativas».

¿Le suena este mensaje? A continuación, descubra nuestros consejos.

Nuestros consejos para dormir bien

El perfil de Luisa está lejos de ser un caso aislado. En este caso, el cambio de ambiente la perturba, le genera emociones negativas y el ritual de acostarse no es óptimo. ¿Encuentra similitudes entre usted y Luisa? Pues mira lo que le dijo nuestro entrenador psicólogo:

«Luisa»,

No te oculto que tu rutina no es la más ideal para dormir bien. Como has visto, las pantallas por la noche no son lo mejor. Contribuyen en gran medida al insomnio. Sólo activan tu cerebro mientras le pides 2 segundos después que haga una pausa para dormir. No puede hacerlo, necesita tiempo.

Así que Luisa necesita optimizar su rutina en el internado pero también en casa, aunque allí se duerma mejor. Tener una rutina similar le ayudará a optimizar su sueño en cualquier circunstancia.

En casa

«La televisión para la película de la noche está bien, se queda lejos, así que por qué no. Pero eso no significa que no puedas tener al menos 30 minutos de transición después. Así tendrás tiempo de lavarte los dientes, ponerte el pijama, cerrar las persianas, etc. Hacerlo en el último momento permite a tu cerebro decirse a sí mismo «ahhhh cuando hacemos esto significa que necesito calmarme para dormir bien». Hace una asociación (¿recuerdas el control de estímulos?).

Si no es suficiente tiempo, puedes añadir una pequeña actividad tranquila, alejada de las pantallas, como habrás trabajado en tu capítulo 2.

En cuanto al teléfono, intenta limitarlo a una hora antes de acostarte. No es necesario pasar de la nada al todo de la noche a la mañana. Cada pequeño paso es bueno. Puedes, por ejemplo, mantenerla encendida para responder a los mensajes de vez en cuando, pero no quedarte en ella para mirar el feed de noticias, leer artículos o lo que sea. ¿Está bien?»

En el internado

«¡Es lo mismo!

Los deberes requieren que tu cerebro se concentre, seguido del teléfono, que también requiere que esté activo. También tienes que revisar tu rutina. Si no puedes hacer tu ritual para ir a la cama cuando quieras, mala suerte. Pero asegúrate de mantener la calma en tus actividades entre 30 minutos y una hora antes de acostarte.

Lo importante es enviar el mensaje correcto a tu cerebro antes de acostarte. No importa si no es exactamente el mismo ritual que en casa. Tendrás tu ritual de casa y tu ritual de embarque. Lo importante es que sigan las mismas reglas:

  • Sin pantallas 1 hora antes de acostarse
  • No hay actividades que requieran esfuerzo físico o concentración
  • Actividades tranquilas que te calmen y te pongan de buen humor para ir a la cama.

Si realizas actividades que requieren que tu cerebro esté activo y alerta, es más probable que siga estándolo cuando ya no quieras que lo esté. Estás acostado, no estás usando tu cerebro para varias actividades, ¡pero sigue estando ocupado! Así que se ocupará de rumiar.

¡Inspírate en el caso de Luisa para dormir bien!

¿Te reconoces en el caso de Luisa? ¿Cómo podrías aprovechar los consejos que le dieron y adaptarlos a tu vida cotidiana?