DESCUBRIENDO LA COPA MENSTRUAL

La copa menstrual es un sistema en forma de cuenco usado para retener el sangrado vaginal. La copa se introduce dentro de la vagina como un tampón, pero a diferencia de éstos, no absorbe el flujo menstrual, simplemente lo retiene para que lo desechemos y podamos seguir usándola.


Durante el ciclo, la podemos poner y quitar las veces que necesitemos, simplemente enjuagándola con agua (si estamos en un baño público, podemos limpiarla con papel o una toallita y enjuagar en casa). Una vez al día podemos limpiarla con un jabón neutro.


¿Qué ventajas ofrece la copa menstrual?


Higiene y respeto de la flora bacteriana


La copa menstrual se fabrica con silicona hipoalergénica. Un material no poroso que no deja reproducirse a las bacterias en su superficie. Al no ofrecer porosidad, no absorbe humedad (ni flujo, ni sangre) por lo que (a diferencia de los tampones) no reseca las paredes vaginales, no deja restos de fibras sintéticas ni desequilibra la delicada flora bacteriana vaginal.


Todas estas ventajas evitan la aparición de infecciones como la cistitis (que puede darse al contacto de las bacterias fecales con la uretra transportada a través de la compresa) o la molesta candidiasis vaginal (que puede aparecer gracias al ambiente húmedo de la compresa). Tampoco se han detectado casos del Síndrome de Shck Tóxico ligado al uso de tampones.


Comodidad


La copa es un sistema flexible, suave y cómodo. Sus curvas redondeadas hacen que acople perfectamente a las paredes vaginales sin notar que la llevamos puesta. La comodidad también reside en su capacidad de retención (dura el doble que un tampón), por lo que se reduce considerablemente la posibilidad de escapes.


Para introducirla, hay varias técnicas, cada mujer encuentra la suya. Normalmente, la copa se pliega hacia dentro formando un cilindro, se introduce ayudándonos de los dedos y una vez dentro se abre y queda colocada en su lugar.



La retiramos y vaciamos con la asiduidad necesaria según la abundancia del flujo, simplemente estirando de ella. La fricción al retirarla es muy inferior a la de un tampón, pues su material es suave y desliza fácilmente.


Para volver a introducirlo podemos enjuagar con agua o limpiar con papel y listo. Al final de la jornada, podemos lavarla con agua y un jabón neutro. Entre ciclo y ciclo se esteriliza hirviendola unos minutos en agua. Se seca y se guarda para seguir usándola años y años.


Versatilidad


Existen varios tamaños de copa menstrual. Desde la más pequeña indicada para chicas jóvenes o con poco flujo, hasta la talla grande para personas de más edad, que hayan sido madres o con flujo muy abundante. Cada copa menstrual se adapta a nuestras necesidades.


Ahorro


Una copa menstrual bien conservada tiene una duración de 5 a 10 años. Si calculamos el coste en tampones, protegeslips y compresas, el ahorro es considerable.


Cuidado del medio ambiente


Los tampones y compresas no son biodegradables. Generan toneladas de desechos plásticos y orgánicos no reciclables. Todo ese volumen de basura se ahorraría con el uso de la copa menstrual.


Con la copa menstrual cuidamos la salud y el equilibrio vaginal, ahorramos dinero a largo plazo y cuidamos el medio ambiente. Pásate a la alternativa más sana y ecológica.


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