Dormir bien: 8 hábitos nocturnos que debes adoptar

Dormir bien es más fácil de decir que de hacer. Para cambiar su patrón de sueño es necesario cambiar ciertos hábitos. ¿Cómo se puede dormir más rápido?

Para saber cómo dormir bien, aquí tienes 8 hábitos que debes poner en práctica.

Hábito 1: Respetarás tu horario

Es a través de la regularidad que se puede establecer un sueño estable y reparador. Anota tus horas de levantarte y acostarte para identificar tu ritmo natural. Con el diario de sueño de nuestra aplicación, puedes ver con detalle cómo va. Asegúrate de cumplirlo la mayor parte del tiempo. Lo ideal es que no se desvíe más de una hora de este ritmo.

Hábito 2: Levantarse y salir de la cama

Es importante que tu cerebro entienda que cama = sueño.

Cuando te despiertes, evita pasar mucho tiempo bajo el edredón y expónte rápidamente a la luz. El objetivo es interiorizar que el día comienza y que ya no es hora de dormir.

A la hora de acostarse, métase en la cama sólo si las señales de somnolencia están presentes. Si todavía no puedes conciliar el sueño durante 15 o 20 minutos, sal de la cama. Espera a las próximas señales de somnolencia.

Hábito 3: Centrarse en actividades tranquilas

Ya sea antes o después de esperar 15 o 20 minutos en la cama, realice actividades tranquilas antes de acostarse. Leer, escribir, meditar para dormir mejor… La elección es más variada de lo que se piensa. Además de facilitar la conciliación del sueño, las actividades tranquilas te permiten dedicar tiempo a ti mismo y a lo que te gusta.

Hábito 4: Limitar el uso de pantallas

Esta es difícil, lo sabemos. Pero las pantallas y el sueño no son buenos amigos. Apagar las pantallas al menos una hora antes de acostarse ayuda a reducir la actividad de tu cerebro, que tiende a estar en un estado de frenesí frente a una pantalla.

En su lugar, elige pistas de audio como podcasts o música relajante. Bloquea tu teléfono y concéntrate en lo que escuchas. El programa Moonoa te da acceso a contenidos de audio ilimitados para ayudarte a dormir bien.

Hábito 5: Ritualizar la hora de acostarse

Antes de acostarse, cree una rutina para usted. Lávate los dientes, cepíllate el pelo, date una ducha caliente, ponte el pijama… Ritualiza una práctica que te convenga y te ponga en condiciones de irte a dormir. Por costumbre, tu cerebro entenderá que esta rutina envía la señal de que es hora de dormir pronto.

Hábito 6: Cena ligera

No comas una comida pesada por la noche. Elija las proteínas vegetales en lugar de las animales porque son más digeribles. Una digestión larga es un billete gratis para un sueño largo y difícil. Lo ideal es comer 3 horas antes de acostarse.

Hábito 7: Evitar el deporte por la noche

El deporte es bueno, el deporte por la noche es demasiado. Aunque pienses que es una buena idea porque te va a cansar, en realidad es la mejor manera de despertar tu cuerpo porque el deporte activa la dopamina, que reduce la sensación de cansancio. Haz deporte durante el día y cuando empieces tu ritual, la fatiga se hará notar. Si te organizas bien, el ejercicio te ayudará a dormir bien.

Hábito 8: Darás saltos mortales

No, no estás soñando, estamos hablando de rebotar. Ya te dijimos arriba que cama = sueño. Bueno, el rebote es una excepción, que le concedemos. Es cierto que botar es una forma de deporte, pero también libera una hormona del placer llamada endorfina, que ayuda a conciliar el sueño.

Hasta aquí los 8 hábitos, ¿te gustan? Sospechamos que hay uno que le gusta más que los otros…