Dormir bien como estudiante

Ser estudiante y dormir bien puede ser a veces un verdadero reto.
Pero no te preocupes, tenemos muchos consejos para ayudarte a superar este reto.

¿Por qué es complicado dormir bien siendo estudiante?

Ser un estudiante es un dolor de cabeza.
Ser estudiante significa estar entre dos aguas y tener que lidiar con muchas cosas estresantes.

  • Hay que prepararse para el futuro
  • Hay plazos que cumplir
  • El estrés es máximo en época de exámenes
  • El presupuesto es ajustado
  • Y tienes que hacer malabares con la escuela, el trabajo y la vida social

¿Cómo se puede dormir bien en estas condiciones?
Puede verse abrumado rápidamente por las tareas y sufrir desorganización y hábitos que repercuten en el sueño.

Pero, afortunadamente, puedes salvar los muebles y conseguir dormir bien para afrontar todos estos días con tranquilidad. Descubra nuestros consejos.

La clave es no dejarse llevar por el estrés y la presión de la vida cotidiana. Estos consejos le proporcionarán un marco importante en el que apoyarse.

Mantener un horario de sueño regular

Pasar la noche repasando o levantarte más tarde cuando puedas no te ayudará a estar más en forma y tener más éxito.

El sueño te permite despejar la mente, ordenar la información innecesaria y la esencial. Permite recuperar las capacidades cognitivas (memorización, concentración, atención, etc.) y físicas. No se debe descuidar.

Tienes tus propias necesidades de sueño, aprende a determinarlas y, sobre todo, respétalas.

Mantenga una hora regular para despertarse, de acuerdo con su rutina diaria, y esté atento a sus señales de sueño por la noche. Al final deberían llegar al mismo tiempo. Estas son sus necesidades.

Al tener esta rutina de tiempo, tu cuerpo acaba entendiendo cuándo necesita ayudarte a estar activo o a relajarte. Estás colaborando, no luchando.

Construye tu rutina

Una rutina de sueño es esencial, pero no lo es todo. Tener una rutina diaria, marcadores en tu día, también permitirá a tu cuerpo entender dónde estás y cuáles son tus necesidades.

Esto significa, por ejemplo, realizar una actividad física regular aproximadamente a la misma hora del día. También le ayudará a encontrar su fatiga por la noche para que pueda dormir bien.

También significa horarios de comida regulares (¡y realmente equilibrados!):

  • El desayuno informa a tu cuerpo de que estás empezando el día. Necesitas energía
  • Un almuerzo le indica que potencialmente está a la mitad de su jornada laboral. Necesitas acumular fuerzas para el resto del día
  • La cena le dice que está al final del día. Puede empezar a relajarse

Tenga cuidado con el consumo de estimulantes/excitantes (cafeína, tabaco, alcohol). Evite la cafeína después de las 3 de la tarde y limite el consumo de tabaco y alcohol por la noche.

Por último, también puede ser una regularidad en el horario de trabajo en casa, como hacer los deberes a la misma hora.

Encuentre su rutina de trabajo

Vayamos a este horario de trabajo. Uno adopta su propia rutina a lo largo del año, pero ésta puede verse alterada durante los periodos de revisión y de exámenes.

Es usted quien debe crear una nueva. Haz tu propio horario, pero mantenlo en consonancia con tus hábitos:

  • Le permite seguir comiendo a la misma hora
  • Su horario de trabajo es el mismo cada día y dentro de su horario habitual. Ni antes, ni después.

Recuerda hacer descansos regulares, aproximadamente cada dos horas. Le ayudará a mantener su productividad y a ser más eficiente en sus revisiones.
También puedes cambiar la forma de trabajar (por ejemplo, pasar de un aprendizaje memorístico a un ejercicio) cada hora y media para involucrar nuevas partes del cerebro e invitar a otras a tomar un descanso.

Darse un tiempo de tranquilidad

Con o sin período de exámenes, es importante tener un tiempo de tranquilidad antes de ir a dormir. Este tiempo de tranquilidad indica a tu cerebro y a tu cuerpo que no necesitas tanto sus servicios. Pueden empezar a relajarse.

Disfruta de la noche como quieras y luego, 1 hora antes de acostarte. Deja atrás las pantallas (teléfono, ordenador, televisión, tableta… todo ello pone a tu cerebro en alerta) y opta por una actividad tranquila y relajante.

  • Leer
  • Actividad manual: pintar, dibujar, hacer puzzles, colorear, escribir, coser…
  • Relajación

Y no te olvides de preparar la cama en el último momento. La dentición, el pis, la hora de acostarse, esa es LA señal para la hora de acostarse.

Ya está listo para dormir bien, lo que le dará una buena forma en su vida diaria.