EL PODER DE LA MIEL

La miel es un producto de origen natural producido únicamente por las abejas a partir de néctar de flores, que es recogido y transformado en su interior con enzimas digestivas para posteriormente almacenarlo en panales, de donde el hombre lo extrae para beneficiarse de sus múltiples propiedades.


¿Qué beneficios tiene la miel?


Aporta energía y nutrientes esenciales: la miel es una fuente de energía de rápida digestión, pero al contrario que el azúcar (que sólo aporta energía) destaca su riqueza en vitaminas (A, C, D, B1, B2, B3, B5 y B6), minerales y oligoelementos (cobre, magnesio, hierro, fósforo, potasio, azufre, calcio, manganeso). Su índice glucémico también es inferior al del azúcar, incluso al del azúcar moreno.


Ayuda a reforzar el sistema inmunológico: estimula las defensas gracias a su contenido en nutrientes y en antioxidantes.


Prevención y tratamiento de gripes, resfriados y enfermedades respiratorias: la miel actúa como antiviral y antimicrobiano, por lo que calma la sintomatología en resfriados y acorta el proceso de recuperación. Por otra parte, suaviza la inflamación de garganta, es un excelente antitusivo y expectora la mucosidad.


Ayuda a descansar mejor: la miel es un buen precursor de triptófano, que ayuda a que nuestro cuerpo genere melatonina para descansar.


Actúa contra el estreñimiento y la diarrea: por su alto contenido en fructooligosacáridos, regula el tránsito intestinal actuando, según el caso, con un efecto laxante suave o como ligero astringente.


Regenerador y antobiotico externo: Tiene un gran poder para cicatrizar heridas externas y para combatir y prevenir infecciones en la piel. También se utiliza a modo de mascarilla para frenar la proliferación de acné o para suavizar el cutis castigado.


Depura el hígado y nos recupera de los excesos del alcohol: La miel promueve la depuración hepática ya que activa el metabolismo del hígado, con lo que se acelera la eliminación del alcohol y ayuda a eliminar toxinas..


Mejora la digestión: Por su riqueza en enzimas digestivas y en frutoligosacáridos es un alimento calmante de la mucosa gástrica (en casos de gastritis o úlceras) y que actúa reforzando la flora bacteriana por su acción prebiótica.


¿Cuánta miel hay que tomar?


Dos o tres cucharaditas de postre al día es suficiente para beneficiarte de todas sus propiedades sin aportar un exceso de calorías, pero en caso de astenia, deportistas, convalecencias o casos de desnutrición o infrapeso puede aumentarse la toma hasta 2 o 3 cucharadas soperas.


¿Quién puede comer miel?


La miel resulta adecuada para prácticamente todos.


Pero debe tomarse con moderación (no más de una cucharada al día) en personas con sobrepeso o con diabetes.


Estará contraindicada en bebés menores de 18 meses por la inmadurez de su aparato digestivo.

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