La mandona – Revista Incógnita

Cuando me preguntaban de pequeña si tenía referentes, me costaba responder, aunque finalmente siempre decía que no. Se sorprendían y volvían a formular la pregunta añadiendo ¿quizás algún actor, cantante, historiador…? Preguntaban si tenía referentes. Hombres.

Y lo cierto, es que, me sorprendía no encontrar con facilidad referentes femeninas. Me di cuenta, enseguida, que el espacio público que ocupan los hombres y sus logros relega a un segundo plano cualquier actividad que provenga de una mujer. Da igual lo brillante que seas. Eres mujer.

Entonces, lo entendí, claro que hay mujeres referentes, el problema es que las esconden.

Pronto, comencé a interesarme por sus historias, a leer sus libros, ver sus películas y a comprender la dificultad de conseguir reconocimiento siendo mujer.

Hoy, las cosas no han cambiado tanto, las niñas siguen sin tener una referente femenina porque ¿Cuántas mujeres hemos estudiado en los libros de historia? ¿Cuántas directoras de cine? ¿Cuántas políticas? Prácticamente ninguna, y si lo hemos hecho, eran dos líneas en la esquina inferior de la última página porque el espacio central del libro estaba dedicado a ellos.

Pero ¿Qué ocurriría si las niñas sintiesen que pueden ocupar los espacios públicos? ¿Qué pasaría si desde pequeñas comprendieran que sí, que ellas tienen derecho y la oportunidad de ser médicas, futbolistas, ingenieras, policías, mecánicas, arquitectas o incluso ajedrecistas?

Veamos algunos ejemplos:

Cultura

La serie de Netflix Gambito de dama protagonizada por Anya Taylor-Joy narra la historia de Beth Harmon, una niña huérfana que se convierte en maestra del ajedrez, a pesar de ser la única mujer en un mundo de hombres. La miniserie de 7 capítulos ha batido récord convirtiéndose en la serie de ficción más vista de la plataforma en 63 países. La novela en la que se basa la serie se postuló en el top de los más vendidos 37 años después de su publicación y la venta de los libros con temática de ajedrez ha aumentado un 600%. Además, la búsqueda en Google de “cómo jugar al ajedrez” se ha disparado con las mayores cifras en 9 años, así como el notable incremento en la reproducción de tutoriales en YouTube sobre valoraciones de partidas.

Política

Pablo Iglesias, líder de Unidas Podemos y hasta entonces vicepresidente Segundo del Gobierno, anunció que renuncia a su cargo para postularse como candidato a las elecciones de la Comunidad de Madrid el próximo 4 de mayo. Iglesias cedió su vicepresidencia a la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien, a su vez, se postula como posible candidata del partido a las elecciones generales. Sin embargo, y aunque el tablero político puede tambalearse muy rápido, como nos ha demostrado durante las últimas semanas, la candidatura parece sólida.

La pregunta es, ¿nos sorprende que sea una mujer la que lidere un partido? Una carrera y tres másteres no son suficiente si eres mujer. Diego Movellán, diputado del Partido Popular, acusó a Yolanda Díaz.

A lo que Díaz respondió “las mujeres no nos merecemos este trato”. ¿Acaso está sugiriendo Movellán que ha obtenido ese cargo a cambio de favores sexuales? Me asusta pensarlo, y me asusta, todavía más, que esas palabras salgan de las instituciones. ¿Ese es el nivel de un representante público? Me avergüenza como ciudadana.

Mónica García, por su parte, se ha postulado también como candidata a la Comunidad de Madrid por el partido político Más Madrid. Pablo Iglesias, como candidato de Unidas Podemos también a la Comunidad madrileña, le propuso una candidatura conjunta en la que Iglesias estaba dispuesto a no encabezar la lista. Sin embargo, García, a través de un vídeo en sus redes sociales rechazó la oferta.

Este artículo podría ser interminable. Me acuerdo también de la actriz e influencer Sara Sálamo, quien denunció públicamente los insultos que recibió por la derrota de un partido de su pareja, Isco Alarcón, jugador del Real Madrid, contra el Valencia Club de Fútbol. “Puta nunca te perdonaré lo que le hiciste a Isco” o “Te has cargado a Isco, zorra”, son algunos de los mensajes.

Incluso, cabe en este punto mencionar, la docuserie estrenada este domingo en Telecinco Rocío Carrasco, contar la verdad para seguir viva que arrasó en su estreno con el 33.2% de share. En los dos primeros episodios Rocío narra su desgarrador testimonio sobre la violencia ejercida por su exmarido que la llevó a un intento de suicidio. Además, reveló que sufría un trastorno ansioso depresivo, por lo que lleva en tratamiento psicológico desde 2011, y su sufrimiento por el alejamiento de sus hijos.

Un documental que puso fin a décadas de silencio y visibiliza la violencia ejercida hacia miles de mujeres.

Las reacciones no se hicieron esperar. La Ministra de Igualdad, Irene Montero, twitteó #RocíoYoSíTeCreo asegurando que cuando una mujer denuncia públicamente puede ser cuestionada, y por eso, es necesario el apoyo. La ministra participó, además, en el programa de Telecinco Sálvame asegurando que el testimonio de Rocío “es el de una víctima de violencia de género”.

Estos son solo algunos de los miles de ejemplos que podría mencionar en este artículo. Nos hacen creer que no somos dignas, que no somos suficiente. De hecho, las mujeres nunca somos suficiente porque siempre se nos exige más. Tenemos que demostrar nuestra valía el doble de lo que lo hacen los hombres. Y todo esto, ¿sabes por qué? Porque somos mujeres. Así que no, no me voy a callar. Y, por cierto, un saludo especial a quiénes me llamaban mandona en el colegio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *