“Se les aplicarán medidas de seguridad y rehabilitación a los que realicen actos de homosexualidad»

  • Así reza textualmente el artículo segundo de la Ley 16/1970, de 4 de agosto, sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social
  • El pasado 26 de diciembre se cumplieron 40 años de la modificación de esta ley

El 26 de diciembre de 1978 entraba en vigor la ley 77/1978 que modificaba la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Con esta modificación se suprimían los supuestos: dos, tres, trece, catorce y quince de la ley 16/1970 del 4 de agosto. Esta ley no se hizo efectiva hasta su posterior publicación en el BOE el 11 de enero del 79 y hasta 1981 no se consiguió la amnistía para los condenados. Sin embargo, hasta 1988 no se suprimió el delito de escándalo público refiriéndose a las relaciones entre personas del mismo sexo y a la que también tuvieron que hacer frente las personas transexuales.

Esta modificación no supuso ningún reconocimiento efectivo para el colectivo, puesto que sólo se consiguió la derogación del punto que hacía referencia a los homosexuales pero no se mencionaba ninguna medida concreta para protegerles por lo que podían ser castigados legalmente.

La ciencia secuestrada por el franquismo

Históricamente es habitual ver como las dictaduras modifican las artes, el derecho, la política… pero el franquismo fue más allá, modificó la Ciencia. Una disciplina que se basa en la verdad objetiva y apolítica.

La dictadura franquista necesitaba datos ‘objetivos’ para demostrar que la homosexualidad amenazaba a la sociedad. Por esta razón el dictador obligó a reescribir las teorías científicas publicadas durante la II República Española y decidió ‘encaminar’ a los investigadores para que trabajaran sobre teorías cientificas que respaldaran su pensamiento homófobo.

‘Los estadios intersexuales en la especie humana’ esta investigación fue publicada por Gregorio Marañon en 1929, durante la II República. Su investigación concluía que la homosexualidad era algo que debía ser rectificado, pero que no era necesario perseguir ni castigar.Sin embargo en 1951 fue obligado por el régimen dictatorial de Franco a cambiar su tesis, por esta razón añadió que la homosexualidad es una práctica «aberrante del amor».

El fascista Vallejo Nájera el ‘doctor’ del régimen.

El psiquiatra “oficial” de la España franquista era Vallejo-Nájera, este ‘especialista’ era un fascista orgulloso y firme defensor de las ideas nazis, es más, se formó en Alemania y trató de importar técnicas como la castración química para delincuentes. Vallejo de dedicó gran parte de su vida profesional a buscar lo que denominó el ‘gen rojo’ una practica habitual en seres acérrimos a las teorías políticas totalitarias tratar de diagnosticar patologías donde sólo hay pensamientos.

Aquellos modernizados 70.

En 1970, España debía modernizar las leyes de cara a Europa por eso, sacar a los homosexuales de la Ley de Vagos y Maleantes era lo esperado. Pero Franco no se iba a quedar de brazos cruzados dejando a los ‘desviados’ vía libre, por esta razón introdujo al colectivo en otra ley, de ‘rehabilitación social’ la llamó, un eufemismo.

Franco decidió ‘ayudarles’. Puso de moda los electroshocks o las también llamadas ‘técnicas de aversión’ unas prácticas parecidas a las utilizadas para dar vida a Frankenstein. La ‘terapia’ consistía en dar descargas eléctricas al ‘enfermo’ asociándolas con imágenes eróticas para tratar de desviar el deseo sexual.

A esta práctica se les añadía una condena a trabajos forzados.Se llevaron acabo investigaciones como el ‘Informe Cachorro’ en la Central de Observación de Carabanchel, para tratar de clasificar a las personas homosexuales por tipos, con la intención de encarcelarlos por separado para que no tuvieran relaciones.

Pablo de [email protected]

Un periodista deja de serlo cuando ofrece como información lo puramente subjetivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *