Trastornos del reloj interno

Trastornos del reloj interno

Trastornos del reloj interno, nuestra tendencia a dormir suele ser mayor por la noche y menor durante el día.

Este ciclo de sueño-vigilia está regulado por la producción de melatonina, una hormona segregada durante la noche por la glándula pineal de nuestro cerebro. La ausencia de luz favorece la secreción de esta hormona y la luz la reduce.

Gracias a este fenómeno somos capaces de cambiar gradualmente nuestra fase de sueño cuando cambiamos de zona horaria y adaptar nuestro reloj interno.

En algunas personas se produce una alteración del reloj interno con una secreción de melatonina demasiado tardía (fase retardada). Estas personas tendrán dificultades para conciliar el sueño y se quejarán de un lento despertar por la mañana.

Por el contrario, las personas que segregan melatonina ya por la tarde pero más por la mañana (fase temprana) se quejarán de somnolencia a primera hora de la noche e insomnio por la mañana.

Ritmos circadianos y homeostáticos: definiciones

 Los ritmos circadianos se refieren a las funciones cíclicas naturales del organismo, determinadas por el reloj interno de nuestro cuerpo o «reloj circadiano», que determinan su regulación durante un periodo de 24 horas.

Entre ellas se encuentran la temperatura corporal, determinados ciclos hormonales, el ritmo cardíaco, el estado de alerta y todas las demás funciones que varían de forma natural a lo largo del día. Pero el ritmo circadiano más importante es el de sueño-vigilia, que suele determinar los demás.

El ritmo homeostático es el que depende, entre otras cosas, de nuestra fatiga física acumulada durante el día, y también determina la alternancia entre la vigilia y el sueño.

Los trastornos del ritmo circadiano se definen, por tanto, como un desajuste entre estos dos relojes: el reloj circadiano, que depende de los ritmos biológicos internos del individuo a lo largo de las 24 horas, y el reloj homeostático, que representa la actividad real del sujeto, en particular sus horas reales de acostarse y levantarse, impuestas en particular por la presión para conciliar el sueño que se acumula a lo largo del día.

Trastornos del ritmo circadiano: causas y factores de riesgo

 Las causas de los trastornos del ritmo circadiano varían de una persona a otra y pueden surgir de diversos acontecimientos. Los trastornos del ritmo circadiano suelen aparecer después de un largo viaje que requiere un cambio de hora. Los trabajadores nocturnos o las personas que tienden a ser festivas y nocturnas también son propensos a esta disomnia.

La actividad deportiva intensa, la contaminación lumínica o el uso de pantallas al final del día también pueden impedir que una persona duerma y, por tanto, es probable que alteren su reloj biológico. No deben excluirse las causas psicológicas, medicinales y personales, como la ansiedad, los problemas emocionales o el estrés.

Síntomas de los trastornos del reloj interno

 La expresión de los trastornos del ritmo circadiano varía según el tipo.

El síndrome de retraso de fase se caracteriza por una hora de acostarse más tarde que el ritmo circadiano biológico del cuerpo. La persona afectada sólo puede dormir de 3 a 6 de la mañana y se despierta entre las 12 y las 3 de la tarde.

Este primer síntoma puede afectar a toda la familia y puede crear una tendencia a despertarse muy tarde.

En un paciente con síndrome de avance de fase, la hora de acostarse es entre las 6 y las 9 de la tarde y la hora de despertarse es entre la 1 y las 4 de la mañana.

Estos signos suelen aparecer desde la pubertad hasta la edad adulta y se producen cuando el paciente intenta adelantar la hora de acostarse. Si el síndrome dura más de 24 horas, el individuo consigue dormirse una o dos horas más tarde cada día.

Tratamiento de los Trastornos del reloj interno

En el caso del retraso de fase, que es especialmente frecuente en los adolescentes, se recomienda evitar el sueño nocturno y matutino durante los fines de semana para evitar que se mantenga el desfase.

También debe evitarse el consumo de bebidas con cafeína (refrescos de cola, bebidas energéticas, café, té negro o verde) a partir de media tarde. Por último, las actividades de vigilia, como el ordenador y los videojuegos, deben sustituirse por la noche por la lectura fuera de la cama.

La complejidad de los diferentes factores que contribuyen al desarrollo de los trastornos del reloj interno lleva a menudo a utilizar un enfoque multinivel, adaptado al tipo de trastorno.

Las medidas conductuales (una buena higiene del sueño), la cronoterapia (la imposición de horarios para acostarse y levantarse según un protocolo preestablecido), la luminoterapia (la exposición a una luz de una intensidad y un espectro específicos en determinados momentos del día) o la administración de melatonina exógena son las principales opciones terapéuticas para este tipo de trastornos.

Vídeo sobre Trastornos del reloj interno

Vídeo sobre Trastornos del reloj interno, del canal:

Meli Beca