Trastornos del sueño

Trastornos del sueño

Trastornos del sueño las principales causas

Los trastornos del sueño son una de las lacras de nuestro tiempo. Dormimos menos que en los años 50.

Nuestro tiempo de sueño es cada vez menor, y el insomnio es un motivo de consulta frecuente en la medicina general. Dificultad para conciliar el sueño, sueño no reparador, despertares nocturnos…

Los signos de alteración del sueño son numerosos. Las consecuencias son a menudo desagradables e incluso pueden ser dramáticas: los trastornos del sueño son responsables de una proporción significativa de los accidentes de tráfico.

No hay una sola causa del mal sueño, sino varias, que van desde el insomnio a la narcolepsia, pasando por la apnea del sueño o el síndrome de las piernas inquietas.

Por lo tanto, el tratamiento debe adaptarse a cada situación: adquirir un buen ritual de sueño, adoptar un estilo de vida saludable, tomar medicamentos o instalar un dispositivo médico, etc. También existen soluciones con fitoterapia y aromaterapia.

En esta hoja informativa preparada por Pharma GDD, descubrirá las principales causas de los trastornos del sueño y los tratamientos disponibles.

 Trastornos del sueño: una dolencia común

Si hay un área en la que «antes era mejor», es el sueño. La población ha perdido casi una hora y media de sueño por noche en sólo 50 años. El 45% de los franceses de entre 25 y 45 años considera que sus necesidades de sueño no están cubiertas. El 5% de los franceses tiene dificultades para mantenerse despierto durante el día.

 Dormir mal: las consecuencias

Las consecuencias de dormir mal son más perjudiciales de lo que podríamos pensar a primera vista. Sus efectos no se detienen en la fatiga. El cuerpo se resiente, y las alteraciones del sueño se relacionan con el aumento de peso, los problemas cardiovasculares o gastrointestinales, la diabetes o una disminución del sistema inmunitario que hace al organismo más susceptible a las infecciones.

 Entre los daños causados por un problema de sueño están la depresión, la disminución de la capacidad de aprendizaje, el deterioro de la escolaridad en niños y adolescentes y, sobre todo, los accidentes.

Se calcula que entre el 5 y el 30% de los accidentes de tráfico se deben a la conducción con somnolencia, y las cifras varían según la red de carreteras y el tipo de conductor implicado.

 Los horarios de trabajo escalonados, el ruido y la proliferación de pantallas se citan regularmente como explicaciones de las alteraciones del sueño que sufre la población.

 ¿Qué ocurre cuando dormimos?

Antes de considerar un tratamiento cuando se sufre un problema de sueño, debemos entender primero lo que ocurre antes y durante el sueño. No somos máquinas con un interruptor, y una mejor comprensión de los fenómenos que actúan nos permite optimizar la conciliación del sueño y mejorar su calidad.

La conciliación del sueño

En la conciliación del sueño influyen varios procesos. Por ejemplo, una molécula concreta, la adenosina, se segrega en el cerebro nada más despertarnos y se acumula a lo largo del día. Sin embargo, disminuye por la noche. Reduce gradualmente la actividad del cerebro, provocando el sueño.

Esto explica por qué, después de una noche de insomnio, puede sentirse somnoliento al día siguiente: la adenosina se ha acumulado y provoca el sueño. Además, el café y el té impiden la acción de esta molécula, lo que explica su efecto estimulante y antisueño.

 Otro mecanismo que interviene en la conciliación del sueño es el reloj biológico. Esto es lo que ajusta nuestro cuerpo a las diferentes horas del día. Está sujeta a ritmos circadianos, ciclos que duran aproximadamente 24 horas.

Ritmos circadianos

Son estos los que ajustan el reloj del cuerpo a la alternancia del día y la noche. Depende en parte de la luz captada por los ojos. Esto también explica el efecto nocivo de las pantallas a última hora de la tarde, que alteran el reloj biológico debido a la luz particular que producen.

Sobre todo, la ausencia de luz provoca la secreción de melatonina, también conocida como la hormona del sueño, mientras que la luz, en cambio, la inhibe. La melatonina tiene el efecto de facilitar el proceso de conciliación del sueño.

También depende de otra molécula, la serotonina, que se utiliza para producirla. Esto también explica por qué las personas ansiosas, deprimidas o estresadas suelen tener problemas para conciliar el sueño: tienen un desequilibrio de serotonina.

Vídeo sobre los Trastornos del sueño

Vídeo sobre los Trastornos del sueño, del canal:

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